MI BIOGRAFIA

jueves, 30 de octubre de 2008

COMO SI LO HUBIERAS LOGRADO


¿Necesitas realizar algún cambio en tu personalidad? ¿Deseas fervientemente concretar alguna meta? Si quieres acelerar el proceso, comienza a actuar como si ya hubiera ocurrido.

Es posible que este método te parezca un tanto descabellado y sin sentido, sin embargo, el mismo es muy eficaz. Por ejemplo, recientemente, en una de sus presentaciones, un exitoso hombre de negocios explicaba que él nunca se vio a sí mismo como una persona pobre (aun en los momentos en los cuales no tenía dinero) sino como un millonario a la espera de cobrar su dinero. Tampoco es inusual escuchar la historia de actores y cantantes que se veían a sí mismos como personas famosas, aun cuando eran niños.

Independientemente de lo que creamos al respecto, nuestra realidad actual no es más que una consecuencia de nuestros objetivos y acciones pasadas. Sin embargo, dichas acciones están condicionadas por nuestro estado emocional y psíquico.

Cuando actuamos como si ya hubiésemos logrado nuestro objetivo entramos en un estado emocional positivo que nos permite aprovechar al máximo todos nuestros recursos actuales.

Entiende que muchas personas no logran lo que quieren no porque no son capaces de hacerlo sino porque no creen que son capaces de lograrlo.

Sin embargo, al actuar como si ya hubieras logrado lo que deseas, comienzas a crear un convencimiento que te impulsa a tomar las acciones necesarias para concretar dichas metas. Recuerda que siempre lo difícil es dar el primer paso, una vez que estés en movimiento nada ni nadie podrá detenerte.

Por lo tanto, comienza a actuar como si ya hubieras logrado tus objetivos y estarás dando ese primer paso que te pondrá en movimiento.

miércoles, 29 de octubre de 2008

REFLEXIONES SOBRE LA SOCIEDAD

A través de este hermoso relato, J. Krishnamurti - nos hace detenernos en la vorágine diaria para recordarnos que el cambio y mejoramiento efectivo de la sociedad depende de cada uno y de todos nosotros.

“SENTADO EN LA PLAYA, mientras uno observa a las personas que pasan, dos o tres parejas y una mujer sola, parece que toda la naturaleza, todo lo que a uno lo rodea, desde el profundo mar azul a aquellas altas montañas rocosas, también está observando. La observación es algo tremendamente vital, un vacío de instante en instante. Esos pequeños cangrejos y esas gaviotas y todos esos pájaros que pasan volando, observan. Están vigilando a la presa, al pez, a algo para alimentarse; ellos también observan. Pasa alguien muy cerca de uno y desea saber qué estamos observando: Nada, y en esa nada está todo.

El otro día vino a vernos un hombre que había viajado muchísimo, que había visto muchísimo y escrito una que otra cosa; era un hombre algo viejo, con una barba bien cuidada; se hallaba decentemente vestido, sin el desaliño de la vulgaridad. Cuidaba sus zapatos, sus ropas. Aunque era extranjero hablaba un inglés excelente. Le dijo al hombre que estaba sentado en la playa observando, que había hablado con muchísima gente, que había discutido con algunos profesores y estudiosos, que mientras estuvo en la India había conversado con unos cuantos eruditos. La mayoría de ellos, según dijo, al parecer no se interesaba en la sociedad, no se comprometía a fondo con ninguna reforma social. A él sí le interesaba profundamente la sociedad en la que estábamos viviendo, aunque no era un reformador social. No estaba muy seguro de que la sociedad pudiera cambiar, de que uno pudiera hacer algo al respecto. Pero veía lo que la sociedad era: la inmensa corrupción, el absurdo de los políticos, la mezquindad, la vanidad y la brutalidad que se difunden por todas partes del mundo.

Dijo: "¿Qué podemos hacer con respecto a esta sociedad? No pequeñas reformas insignificantes aquí y allá, cambiar un Presidente por otro, o un Primer Ministro por otro, son todos más o menos de la misma dinastía, no pueden hacer mucho porque representan la mediocridad o tal vez menos aún que eso: la vulgaridad; desean alardear, jamás harán nada. Producirán reformas mínimas aquí y allá, pero la sociedad proseguirá su curso a pesar de ellas". Él había observado las diversas sociedades y culturas y había advertido que no son muy diferentes en lo fundamental. Parecía ser un hombre muy serio que sabía sonreír, y habló acerca de la belleza de este país, de su vastedad, de su diversidad desde los desiertos ardientes al esplendor de las montañas rocosas. Uno lo escuchaba como podría escuchar y contemplar el mar.

El Orden Interno

No es posible cambiar a la sociedad a menos que cambie el hombre. El hombre -uno mismo y los demás- ha creado estas sociedades por generaciones y generaciones; todos hemos creado estas sociedades desde nuestra mezquindad, desde nuestra codicia, nuestra envidia, nuestra brutalidad, nuestra estrechez de miras, nuestra competencia, nuestra violencia y demás. Somos los responsables de la mediocridad, de la estupidez, de la vulgaridad, de toda la insensatez tribal y del sectarismo religioso. A menos que cada uno de nosotros cambie radicalmente, la sociedad jamás cambiará. Está ahí, la hemos hecho nosotros y después ella nos hace ser lo que somos. Nos moldea tal como la hemos moldeado. Nos encaja en un patrón y el patrón lo introduce en una estructura; esa estructura es la sociedad.

Y así es como esta acción prosigue interminablemente, como el mar con la marea que se aleja y después regresa, a veces muy, muy lentamente, y otras rápidamente peligrosamente. Va y viene: acción, reacción, acción. Tal parece ser la naturaleza de este movimiento, a menos que dentro de nosotros exista un orden profundo. Ese orden mismo producirá orden en la sociedad, no mediante la legislación, los gobiernos y todo eso, aunque mientras haya desorden y confusión, proseguirán la autoridad, las leyes que son creadas por nuestro propio desorden. La ley es una hechura del hombre, un producto del hombre tal como lo es la sociedad. De modo que lo interno, la psique, crea lo externo conforme a su limitación; y lo externo controla entonces lo interno y lo moldea. Los comunistas pensaban, probablemente siguen pensándolo, que controlando lo externo, elaborando ciertas leyes, regulaciones, instituciones, ciertas formas de tiranía, pueden cambiar al hombre. Pero hasta ahora no han conseguido su propósito y jamás lo conseguirán. Esta es, asimismo, la actividad de los socialistas. Los capitalistas lo hacen de un modo diferente, pero es la misma cosa. Lo interno domina siempre lo externo, porque lo interno es más fuerte, mucho más vital que lo externo.

¿Puede este movimiento detenerse alguna vez? Lo interno que crea al medio psicológico externo, y lo externo, las leyes, las instituciones, las organizaciones que tratan de moldear al hombre, de moldear su cerebro para que actúe en cierta dirección; y el cerebro, lo interno, psique, que se modifica entonces eludiendo lo externo. Este movimiento ha proseguido durante todo el tiempo que el hombre ha estado sobre esta Tierra, ha proseguido crudamente, superficialmente, a veces brillantemente, siempre lo interno dominando a lo externo, como el mar con sus mareas que van y vienen. Uno debería realmente preguntar si este movimiento puede detenerse alguna vez, este movimiento de acción y reacción, de odio y más odio, de violencia y más violencia. El movimiento cesa cuando sólo existe el observar, un observar sin motivo, sin reacción ni dirección alguna.

La dirección aparece cuando hay acumulación. Pero la observación, en la que hay atención, percepción directa y un gran sentido de compasión, tiene su propia inteligencia. Esta observación y la inteligencia actúan. Y esa acción no es un flujo y reflujo. Pero esto exige un gran estado de alerta, requiere que las cosas se vean sin palabras, sin el nombre, sin reacción alguna; en ese observar hay una gran vitalidad, una gran pasión”.

¿ LA ERA DE ACUARIO?...


Para comprender realmente el significado de una ERA, primero es necesario tomar en cuenta el Zodíaco, que prácticamente es un mapa celeste de 360ª. El Zodíaco consta de doce constelaciones, el Sol se tarda 30 días en recorrer un signo; por lo tanto cubrirá el Zodíaco en 12 meses. Sin embargo aunque ese movimiento es relativamente fijo, el Sol retrograda (movimiento aparente) 1 día cada 72 años, lo cual quiere decir que cada 2.160 años retrocede un signo. Ese lapso de tiempo (2.160 años aproximadamente), corresponde a una Era.

Cada Era, entonces, viene de adelante hacia atrás. La última fue la Era de Piscis, simbolizada por el pez, estandarte del cristianismo (pescadores de hombres) y el agua, relacionada con las emociones y sus inestabilidades respectivas.

Antes de la Era de Piscis fue la de Aries (entre el año 2.160 y el año 0), la correspondiente a Moisés y al retorno de los hebreos a la Tierra Prometida.

La Nueva Era, como muchos la llaman, aún no se ha materializado pues comenzará aproximadamente hacia el año 2.160, no obstante, la idea del nacimiento de la misma se popularizó, como casi todos sabemos, en los años sesenta, y algunas personas todavía se preguntan por qué esta edad de oro caracterizada por la paz y amor fraternal todavía no se ha manifestado. Sin embargo, no todo es tan simple como nos quieren hacer creer algunos medios publicitarios. En términos astrológicos, estamos atravesando la etapa de transición entre la era de Piscis y la era de Acuario, caracterizada esta etapa por cambios de consciencia masivos, que conllevan muchas veces a confusión en cuanto a la identidad del ser humano.

En Febrero del año 1.998 NEPTUNO, el planeta de la apertura espiritual entró en el signo de Acuario. Permanecerá allí aproximadamente 12 años a partir de esa fecha. Así mismo URANO, regente de Acuario, estará en su propio signo por mucho tiempo. A URANO también se le llama el planeta Despertador, ya que se encarga de romper aquellas estructuras, que bajo la apariencia de seguridad y estabilidad, impiden y limitan nuestro crecimiento. Estos dos planetas hacen que nuestra parte consciente experimente situaciones desagradables cuando transitan por este signo; sin embargo, ellos sólo nos recuerdan que todos los cambios por muy amargos que sean o por muy molestos que nos resulten, siempre son producidos por nosotros mismos.

Complementando la idea anterior, el signo de ACUARIO se asocia con la hermandad entre los hombres, con las nuevas ideas, nuevas tecnologías, lo poco convencional, el trabajo en grupo, pero de forma independiente, es decir, sin ninguna dependencia; también se caracteriza por la rebeldía, por el deseo de autoafirmación personal, por salir de lo rutinario, por romper las cadenas de la esclavitud a toda costa.

Todo esto nos lleva a pensar que los años venideros son trascendentales para la nueva Era de Acuario y para la humanidad en sí y tal vez nosotros no presenciemos siquiera esta tan esperada Era, pero lo importante realmente no es sentarnos a esperarla sino crear las bases de la misma, lo trascendental es ponernos a trabajar cada día de nuestras vidas por esa hermandad, por comprendernos a nosotros mismos para poder comprender a los demás, por reconocer nuestra real naturaleza de hombres dejando atrás cualquier semejanza con las bestias salvajes, por poner nuestras nuevas ideas a consolidar un trabajo en equipo en el cual cada quien sea como una antorcha independiente que lleve luz a su prójimo.

Y llevar luz al prójimo definitivamente no es solucionarle sus problemas, sino orientarlo a que se conozca un poco más a sí mismo y deje de ser un títere del destino para convertirse en el hacedor de su propia vida.

¡ SEREMOS TESTIGOS DE ESTA NUEVA ERA EN LA MEDIDA QUE SEAMOS CONSCIENTES DEL TRABAJO QUE TENEMOS QUE HACER EN NOSOTROS MISMOS !...

martes, 28 de octubre de 2008

POEMA DEL RENCOR

,“Si sientes rencor hacia mi, permíteme explicarte algo:
Ese rencor se inicia en ti, lo llevas dentro, tú has elegido sentirlo
y aunque recrimines mis actitudes y estas puedan ser no adecuadas, si sientes algo en mi contra, aún cuando "yo" ya no esté presente en tu vida, me volveré a aparecer en ella una y otra vez, tal vez con otras ropas, tal vez en otro cuerpo, pero el rencor será el mismo que elegiste sentir ahora y que probablemente ni siquiera "yo" originé, pueda ser que "yo" sólo sea el reflejo, de ese ser por el cual decidiste sentir rencor, y ahora se presenta nuevamente en tu vida a través de mi persona.
El rencor es un sentimiento que has escogido experimentar, y siempre se manifestará alrededor de ti hasta que no lo expulses de tu vida”.

miércoles, 22 de octubre de 2008

LAS SIETE LEYES HERMETICAS


Hace mucho tiempo ya, y sin saber exactamente cuándo, surgió en Egipto un gran maestro, o Maestro entre los maestros. Considerado un dios entre ellos, lo llamaron Thot. Más tarde los griegos lo llamaron Hermes con el calificativo de Trimegisto (tres veces grande), para hacer de él el dios de las artes y de las ciencias.

Fue el padre de la sabiduría, el fundador de la Astrología y el descubridor de la Alquimia. Su doctrina se conoce hoy en día como Doctrina Hermética. Desde los tiempos más remotos han existido iniciados en ella, pero esta doctrina ha sido básicamente secreta, al menos hasta ahora. De ahí que hoy en día a todos los conocimientos esotéricos restringidos a unos pocos les llamemos herméticos (sellados). Pero si ha sido secreta esta doctrina no ha sido por capricho sino consecuente a uno de sus famosas máximas y que muchos hoy en día conocemos como: "Cuando el alumno está preparado, el maestro aparece".

La profundidad de dicho conocimiento hacían por aquellos tiempos muy difícil la comprensión de la base de las leyes universales a todo el mundo, quedando así dicho conocimiento sólo a algunos individuos realmente preparados.

Así, en los primeros tiempos existió una recopilación de diversas leyes que eran las bases fundamentales de toda esa doctrina. Esta recopilación se recogió con el nombre de El Kybalión. Está basada en el dominio de las fuerzas mentales y en la transmutación de una clase de vibraciones mentales en otras.

Pero que no te confundan, pues las leyes de esta doctrina no se remontan a ningún país ni a ningún grupo religioso sino que son compatibles con toda filosofía. Por eso hoy en día en muchas de las filosofías, religiones, sectas, etc. puedes encontrártelas de una manera u otra reflejadas. Por ello es que quiero acercártelas, para que al menos sepas que existen y que son altamente importantes para comprender muchos aspectos del camino interior. Son llaves que pongo a tu disposición para que decidas que hacer con ellas. Como dice El Kybalión: "Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios a llenarlos con sabiduría".

Así te iré relatando y comentando de una manera lo más sencilla posible, los siete principios herméticos recogidos en el Kybalión: "Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas la puertas del templo se abrirán de par en par".

1. El principio del Mentalismo: "El TODO es mente, el universo es mental".

2. El principio de Correspondencia: "Como arriba es abajo; como abajo es arriba".

3. El principio de Vibración: "Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra".

4. El principio de Polaridad: "Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse".

5. El principio de Ritmo: "Todo fluye y refluye; todo tiene sus periodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación".

6. El principio de causa y efecto: "Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley".

7. El principio de Generación: "La femenino; la generación se manifiesta en todos los planos" generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino.

LA FELICIDAD

Los seres humanos disponemos de todo cuanto necesitamos para hacer de este mundo el paraíso que deseamos, pero preferimos ocuparnos de otras cosas que nos causan sufrimiento.

Nos preocupamos por tener dinero a manos llenas, poseer bienes desmesurada­mente, obtener fama, poder, etc., y esto lo confundimos con, "ser felices". Y cuando no obtenemos lo que queremos o deseamos, buscamos a quien echarle la culpa de nuestras supuestas desgracias y desdichas.

El primer paso en la búsqueda de la felicidad debería ser la reflexión sobre nuestros propósitos, nuestros valores, nuestros conceptos acerca de lo que per­cibimos, nuestros miedos, nuestras culpas, nuestros talentos y potencialidades, nuestras limitaciones y defectos.

El gran filósofo de la antigüedad, SOCRATES, decía: "Conócete a ti mismo". Esta frase ha perdurado hasta nuestros tiempos, pero ¡Qué incomprendida es!!... .

Sólo conociéndonos, observando nuestras reacciones en cada momento, podremos comprender lo que nos sucede y ser capaces de comprender a los demás, sin caer en la crítica destructiva.

La felicidad que tanto buscamos es una lenta conquista de nuestra parte inte­rior, hecha por nosotros mediante la observación diaria.

Sólo nosotros somos los responsables de lo que nos pasa..., léase bien: ¡escribí responsables, NO culpables!!'... .

¿Cuántas veces has preferido quejarte de todo, y de todos los que te rodean, en vez de poner de tu parte para cambiar tu entorno, mejorándote a ti mismo?.

La felicidad, no hay que buscarla, pues forma parte de la vida misma.

Vive tu presente, tu hoy, sin angustias ni miedos, y podrás encontrar la serenidad suficiente para resolver por ti mismo, tus problemas.

Tú y sólo tu tienes la información de qué hacer para salir del pozo donde te encuentras, pues Dios te mandó al mundo con el "Kit de herramientas" necesario para poder construir tu propio camino; pero ese camino no se construye repitiendo una y otra vez tus errores inconscientemente; ese camino se cons­truye observando esos mismos errores en forma consciente, sin culpa, y sólo así modificarás tu destino,

Recordemos al mayor líder religioso hindú de todos los tiempos, el MAHATMA GANDHI, cuando nos decía:

"La verdadera felicidad huye de quien la busca, no viene desde afuera, ni viene de obtener lo que deseamos, surge del interior de nosotros mismos, cuando en presente, aprendemos de nuestros errores".

martes, 21 de octubre de 2008

EL VIAJE HACIA VIDAS ANTERIORES

Por primera vez, y en un marco de seriedad, el tan sonado tema de la reencarnación es abordado desde otra perspectiva. Y como una poderosa ola que recién comienza a gestarse en los Estados Unidos y Europa, se habla ya de que casi toda persona (con adecuado método inductivo, desde luego) está capacitada para viajar hacia sus vidas anteriores y resolver, simultáneamente, el origen de ciertas fobias, miedos, aversiones, insomnios y otros desórdenes psíquicos.

Según se cree en la actualidad, tras la muerte la materia humana se transforma en energía pura y puede cambiar a nuevos estados corpóreos manteniendo en su registro mnémico (o sea la memoria) "elementos" de su estado anterior. Albert Einstein solía angustiarse con una misma pregunta: "¿Adónde va la cantidad de energía que parece abandonar el organismo? Esta, creo, es una de las preguntas esenciales del hombre", reflexionaba el sabio.

Ocurre que el material genético, almacenado en los cromosomas, funciona como un banco de datos que alberga información de millones de años de evolución y la memoria de toda la especie. Pero entonces ¿Por qué no recordamos las vidas pasadas?
Algunos científicos aseguran que existe una ley universal de causa y efecto que actúa sobre estos recuerdos para salvaguardar la integridad emocional y mental del individuo, bloqueando la conciencia frente a ellos. Esta ley parte de la premisa de que la energía humana adquiere distintas representaciones materiales para cumplir con un ciclo evolutivo común a toda la especie.


ETAPAS DE LA REGRESION
Reclinado sobre un sillón o diván, el terapeuta o guía consulta al paciente que desea indagar de sí mismo. Generalmente, la respuesta suele ser "simplemente me gustaría saber quién era antes". Se le ofrece entonces un menú de posibilidades. Es decir: diversos campos entre los que se pueda elegir. Como muestra, se cita la exploración de la relación en una vida con un familiar, el descubrir una vida en la que se potenció una determinada habilidad o el develar el origen de un miedo irracional.

Tras la elección de, por lo menos, dos campos de interés, el guía debe averiguar cómo se siente el paciente ante la idea de la hipnosis. La mayoría de las personas manifiestan temor ante la posibilidad de dejarse controlar por alguien. La primera tarea será, entonces, despejar temores y ayudar al sujeto a contemplar la regresión.

Se le explica que no perderá la conciencia como ocurre durante el sueño y que un sector de su mente (el subconsciente) queda atento y despierto frente a lo que sucede.

Comienza la inducción hipnótica. Se le sugiere al sujeto que cierre los ojos y concentre su estado en la respiración. Comenzará a tener una gradual circunscripción de los canales sensomotores y habrá una disminución en el ritmo de las ondas cerebrales (estado Alfa). Simultáneamente iniciarán su actividad áreas del sistema nervioso central que normalmente no son accesibles al sujeto en estado de vigilia.

Inmediatamente comenzarán a cobrar evidencia signos de su estado de profunda concentración. Se le pedirá al paciente que ponga en marcha su imaginación. Esta fase dura aproximadamente diez minutos. Posteriormente deberá imaginar que se encuentra recostado en un lugar agradable y natural y que, utilizando los sentidos uno por uno, protagoniza la escena como si realmente estuviera allí. Esto le permitirá preparar fácilmente el ingreso a la regresión.

En ocasiones, el subconsciente indica que hay cierta resistencia a la regresión. El guía intentará "negociar" con el subconsciente del viajero ofreciéndole, por ejemplo, "contemplar todo lo que ocurra como si estuviera frente a una pantalla cinematográfica". De ser necesario, esa negociación incluirá el compromiso del guía de borrar toda circunstancia traumática que el viajero pudiera no resistir al despertar. Y si hay acuerdo, el guía contará hasta diez pidiéndole al paciente que retroceda en el tiempo y el espacio a través de una escalera o un túnel. Al llegar a diez se encontrará en una temporalidad diferente, en otro lugar y en otro cuerpo, aunque seguirá siendo el mismo. Se le solicitará que las imágenes e impresiones sean claras y vívidas.

Tras avanzar hasta los hechos más significativos de la vida anterior, se lo guiará hasta la muerte, pasando al estado inmediatamente posterior a la experiencia mortal. En esta instancia se registra un desdoblamiento entre el cuerpo y la conciencia o energía. En general no produce angustia sino sensación de liviandad. En realidad, el dolor aparecerá solo si hay resistencia o excesivo temor hacia la muerte, y suele desaparecer frente al llanto que casi siempre sobreviene. Tal como sucede con las experiencias dolorosas, las personas soportan este trance de diferentes formas. La presencia del terapeuta o guía actúa en esta instancia como "cable tierra" material y tranquilizador. El viajero observa a conciencia el trauma y sabe que será posible dominarlo.

Tras recordar la vida que se deseaba observar (o reprotagonizar)y encontrar la experiencia causante de un determinado problema, se le pedirá al viajero que regrese al presente y a su estado actual, haciéndolo mencionar su nombre y dejándolo profundamente relajado. El guía contará hacia atrás desde el diez hasta el cero.

Una vez devuelto al presente, ambos comentarán la experiencia anterior. Es probable que el paciente agregue detalles interesantes, como la corrección de errores de interpretación y hasta mentiras que el subconsciente urdió cuando creía ser otro.

LA SOLEDAD


El sentimiento de soledad, es un mal que aqueja a gran parte de la humanidad, millones de seres van por el mundo sintiéndose solos o no queridos y muchas veces estas personas buscan relacionarse en forma impulsiva, tratando de hallar a alguien que por lo menos los oiga y tal vez cayendo en la trampa de tener relaciones afectivas que los vuelven a dejar en el mismo estado en que se iniciaron: solos.
La soledad es simplemente un estado mental. ¿No te has dado cuenta que aún cuando estás rodeado de gente, también puedes sentirte solo?. Esa soledad no tiene que ver con que hallan o no personas a tu derredor, ella nace como un vacío en lo más profundo de tu ser, que va creciendo y extendiéndose en la medida que la alimentas y que también te lleva a depender emocionalmente de otras personas para sentirte bien.
Cuando estar solo te angustia, tienes un problema: la misma angustia que sientes hace que crees un monstruo que te perseguirá aún cuando busques compañía de otras personas. Mientras tengas esas compañías, a lo mejor te sentirás regularmente bien, más cuando no estén a tu lado, aunque sea por momentos, volverá ese vacío a estremecerte internamente, generando nuevamente la angustia.
Cuando comienzas a disfrutar de estar solo, también comienzas a disfrutar de ese mismo vacío que antes te aterraba y empiezas a sentir una paz infinita, que llena lentamente ese vacío y te hace tomar consciencia de que realmente no estás solo, estás acompañado de tu presencia y esta te recordará constantemente quién eres en verdad y que necesitas empezar a quererte y a valorarte a ti mismo primero, para luego poder expresar auténtico amor hacia alguien. Cuando disfrutas de la soledad, todo se hace más claro, puedes visualizar mejor el panorama de tu vida y lo que es más increíble, llegarán personas a ti, atraídos por esa energía de renovación que ahora posees.
El temor a la soledad hace que alejes sin querer a otros seres de tu lado, te hace aislar del mundo, es el monstruo que vas formando dentro de ti y que puedes aniquilar con sólo aprender a disfrutar de estar contigo mismo.
La soledad es una ilusión que surge de la falta de comprensión de lo que somos y a la vez es el trampolín que hace descubrir nuestra verdadera esencia.

lunes, 20 de octubre de 2008

¿QUÉ ES UNA CARTA ASTRAL?


Hablemos de la astrología natal, es decir, del estudio de la carta astral, que es el retrato de un determinado momento, muy importante, en la vida de una persona: su nacimiento. El tema natal o carta astral también es conocido como horóscopo, del griego horoscopos, que significa "el vigilante de las horas ". Los griegos empleaban esta palabra para describir sólo el Ascendente, pero en la actualidad se aplica a toda la carta.

La carta astral es un gráfico que describe un momento particular en el tiempo, visto desde un lugar preciso. Cada momento que pasa en único y posee una cualidad especial que reúne todas las ideas, los hechos y los fenómenos que sintonizan con él. Una persona nacida en un instante determinado del tiempo coincide con la carta astral trazada para aquel preciso momento, y en aquel lugar.

La carta natal, pues, constituye un carnet de identidad único en su género, que es útil para aclarar los motivos de un determinado comportamiento y para establecer cuáles serán los hechos y circunstancias más probables con las que podrá encontrarse un individuo según su carácter y personalidad.
A medida que crecemos, la carta crece con nosotros, respondiendo a los ciclos de los planetas que están relacionados con los ciclos de nuestra vida.
Lo que escojamos hacer con este conocimiento es, hasta cierto punto, responsabilidad nuestra.

Una carta astral nos informa de los aspectos y detalles de la vida de una persona. Algunos aspectos serán agradables a los oídos de esta persona; otros pueden parecer como caminos llenos de senderos empinados y pedregosos. Pero cualquiera que haya recibido la información de su mapa natal podrá decirte que sólo es una guía de tu vida. No nos informa sobre las vivencias que sólo tú podrás presenciar. La carta Astral no es tu vida..., tu vida la caminas por ti mismo. Por ejemplo: cuando nos ponemos en marcha, con un mapa en la mano, sabemos que vamos a caminar por un área determinada pero no tenemos ni el menor indicio sobre a quién o qué vamos a encontrar en el camino.

Algunas personas están mejor preparadas para el viaje, para iniciar el camino de la vida. Tal vez, la época en que nacieron fue un momento de paz y prosperidad económica; su entorno puede haber sido cariñoso, cálido y confortable; sus padres pueden haber llevado una vida armoniosa y enseñaron a expresarla.

Otras, que tal vez no tuvieron tanta "suerte", en términos de tiempo, lugar, familia y entorno, también se ponen en marcha, con la esperanza de encontrar cosas mejores. En este caso la carta astrológica puede dar un panorama de qué hacer para cambiar o modificar situaciones que puedan presentarse.

La carta astral, por lo tanto, expresa el potencial de un individuo. Sin embargo, este potencial no existe aislado, tiene que ser considerado dentro de un contexto. Al utilizar la carta como una guía util, podemos interpretar los símbolos de la misma manera que haríamos con las claves de un mapa. Estos símbolos están representados por: los signos, los ángulos, los planetas, los aspectos y las casas; y nos dicen mucho sobre cómo procesaremos nuestras experiencias de la vida y cuáles serán nuestras reacciones más probables frente a determinadas situaciones que se nos presenten. Una vez escribió Santo Tomás de Aquino, "Los Astros Predisponen, no determinan".

martes, 14 de octubre de 2008

SATURNO, EL VIEJO MAESTRO


Existe un planeta no muy comprendido, pero muy importante en nuestros aprendizajes de vida. Me refiero a Saturno, a quien denomino: El viejo Maestro.

La energia del planeta Saturno se orienta en nuestra vida, como aquella fuerza que construye y lentamente nos lleva a ser en la tierra, lo que ya somos en esencia.

Saturno es tambien llamado el señor del karma y como tal, representa todos los límites y obstáculos que se presentan en nuestra vida para que los podamos superar y por ende, aprender.

Antiguamente, muchos astrólogos veian en Saturno al ente maléfico que traía a nuestros dias de calma, la mala suerte. Hoy sabemos que ni la mala ni la buena suerte existen realmente, solo se nos presenta en la vida el producto de lo que hemos sembrado, como reflejo de procesos incumplidos anteriormente por nosotros mismos y que volveran a hacer su aparición hasta que tengamos la valentía y el coraje de afrontarlos para luego comprenderlos. La comprensión entonces, será el resorte que nos impulse a la liberación de esos ciclos repetitivos y la superación de estos estos ciclos traerá como consecuencia el avance hacia otro peldaño en nuestra evolución.

El lema saturnino es: generalmente lo que mas tiendo a rechazar, es lo que tengo que aprender y este lema nos lleva a reflexionar que normalmente ,salvo sus excepciones por supuesto, aquello que rechazamos es lo que no hemos comprendido y por lo tanto no hemos aprendido.

Saturno nos lleva a no repetir los mismos hechos en nuestra vida que no nos permiten avanzar, evita que no nos salgamos de nuestro propio camino, conduciendonos a cumplir con el plan evolutivo que nuestra alma o esencia, en un nivel superior eligió, mucho antes de manifestarse en el mundo material a traves de nosotros.

Podemos escoger sufrir y quejarnos por no comprender lo que nos sucede, o buscar la tranquilidad interna, sin angustias, que nos conducirá a comprender, con sabiduría, la naturaleza, el origen y el por que de todo cuanto nos acontece en la vida.

El pensamiento y la palabra nos fue dado como un don y tienen el poder de trascender nuestras propias barreras. Nuestro cuerpo es el vehículo a traves del cual se manifiestan, en el plano terrestre, el espiritu y el alma, de la cual el cuerpo es solo un reflejo materializado.

Por eso refleja lo que pensamos, porque recibimos de acuerdo a lo que pensamos, y llegamos a creer ser, lo que pensamos que somos.

Los límites en la vida existen, basados en la inconsciencia en que vivimos dentro del plano material, que nos hace olvidar aquello que realmente somos.

Y realmente, en otro plano somos seres ilimitados. Somos pensamientos lumínicos emanados de una misma fuente, confundidos al transitar por una oscura densidad.

Por esto, piensa siempre positivamente y la expansion, traducidas en salud y abundancia siempre estaran contigo.

LILITH, LA LUNA NEGRA


Contrariamente a lo que se suele creer, la primera mujer en el Jardín del Edén no fue Eva. La primera mujer creada por Dios fue Lilith, una mujer llena de hermosura y capacidad para disfrutar de su sexualidad. Estaba hecha de la misma sustancia que Adán, no sacada de una de las costillas de éste. Todo iba bien en el Paraíso, hasta que llegó la hora del sexo.

Lilith no quería ser una esclava de nadie, sino una compañera, con capacidad para compartir y gozar. Ni mucho menos quería estar sometida a nadie. Podríamos decir que Lilith fue la primera feminista: desafió las órdenes de Adán e incluso de Dios. Y por eso fue expulsada del Paraíso. El poder sexual de la mujer pasó a ser algo peligroso, algo transgresor. Y empezaron los tiempos del patriarcado.

Quizá por eso la Iglesia siempre ha visto en el sexo algo pecaminoso. Quizá por eso, para la Iglesia, las mujeres no tuvieron alma hasta el Concilio de Nicea.

Lilith representa la energía creativa que une el sexo con la espiritualidad. Es el instinto del goce y la fuerza oscura que hay en todo proceso creativo.

En la carta astral representa el punto donde podemos llegar a ser transgresores, es decir, donde podemos ir un poco más allá. El signo y la casa donde está Lilith indican en qué podemos lograr lucidez, afirmación personal y capacidad de disfrute. Sin embargo si Lilith (o la Luna Negra) está mal ubicada o la persona no la ha integrado en su per- puede representar aspectos en los que podemos ser sumisos o sufrir represiones.

Pero a la Luna Negra no se la puede abordar únicamente desde la razón, puesto que su naturaleza intuitiva es poderosa y guarda relación con los instintos. Evidentemente, su interpretación en la carta astral no tiene la misma importancia que la Luna, el Sol o los planetas. Sin embargo, en las últimas décadas se le está prestando cada vez mayor atención.

Pero ¿qué representa a Lilith en la astrología? Para los astrólogos, Lilith no es el asteroide número 1.181 que lleva el mismo nombre y fue descubierto el 11 de febrero de 1927. Para los astrólogos, Lilith es el apogeo de la órbita de la Luna.

Concepto astronómico

La distancia de la Luna a la Tierra varía constantemente. En su revolución elíptica alrededor de la llena, la Luna tiene un punto de mayor aproximación a nuestro planeta (el perigeo, a 358.000 kilómetros de la Tierra) y otro de mayor alejamiento (el apogeo a 406.000 kilómetros).

Este eje perigeo-apogeo no es estable, sino que se desplaza constantemente a razón de 40 grados cada año, es decir, de 6 a 7 minutos de arco cada día. Dicho de otro modo, el eje perigeo-apogeo da una vuelta completa al Zodíaco en unos 3232 días o lo que es lo mismo, en unos ocho años y poco más de diez meses.

Así pues, Lilith no es un planeta, sino un punto en el espacio sin cuerpo físico, como es el ascendente en cualquier carta astral. Sin embargo, estos puntos clave del espacio no necesitan tener masa ni cuerpo para actuar sobre nosotros.

Lilith o la Luna Negra en cada uno de los signos del Zodíaco

ARIES Carácter absoluto que empuja a la persona a lanzarse a la acción, incluso más allá de sus propios deseos. Tendencias pasionales y gran sensualidad. Personalidad indómita que será capaz de luchar por las causas que considera justas. Crees en los valores del individualismo y defenderás con firmeza tus puntos de vista.

Para que tu Luna Negra funcione bien: sé fiel a ti mismo. Examina cuáles son las circunstancias que te hacen saltar o te llegan a provocar y por qué.

TAURO Tu prueba está en la sensualidad y en el dinero. Puede dar una gran avidez por tener, por acumular, sea lo que sea. Sin embargo, también puede inclinar a la renuncia. En algunos casos indica una persona muy obstinada. Si influye de manera extrema puede dar avaricia o pobreza.

Para que tu Luna Negra funcione bien: piensa hasta qué punto la economía supone algo liberador para ti o, por el contrario, en qué te esclaviza. Medita qué tipo de pertenencias quieres tener o qué consideras como tuyo. Actúa con el dinero y las posesiones según tu escala de valores.

GÉMINIS
Algunas de tus más importantes pruebas personales estarán en tu forma de comunicarte y relacionarte con los demás. Los medios de comunicación podrían ser una prueba definitiva para la plena manifestación de tus cualidades. Debes aprovechar a tope tu inteligencia y sensibilidad, porque de lo contrario puedes caer en la dispersión.

Para que tu Luna Negra funcione bien: trata de ser tú mismo en la forma de comunicarte. Piensa en qué puedes manifestar tu habilidad para las relaciones personales, cómo quieres hacer valer tu inteligencia, y si quieres dejar de ser un eterno adolescente.

CÁNCER
La familia será la prueba a superar. Tarde o temprano necesitarás tener tu propia manera de ver la organización de la familia y, del hogar. Uno de tus mayores desafíos será examinar tus vínculos pasados con la familia. También te interesa ser consciente de cualquier unión o vínculo a un equipo, grupo o comunidad. En algunos casos, comporta retrasos en tener descendencia.

Para que tu Luna Negra funcione bien: pregúntate qué debes hacer a fin de liberarte de los lastres del pasado o de la infancia. Piensa qué tipo de relaciones familiares te motivarían a tope.

LEO
Debes aprender dónde residen tus capacidades creativas y tus esencias. Si no descubres tu verdadero yo, puedes sentirte impulsado a buscar el brillo o el reconocimiento social, o a montar números exagerados con tal de hacerte notar. El modelo sobre el que se estructura tu

personalidad debe ser auténticamente tuyo, y no impuesto.

Para que tu Luna Negra funcione bien: busca tu propia identidad, sin caer en el mundo de las apariencias. Centra tu fuego en lo que realmente son tus pasiones y no busques tanto el reconocimiento de los demás.

VIRGO
Vivirás el mundo laboral de forma singular; será éste uno de los ámbitos donde más probabilidad tengas de caer en extremos: maniático y puntilloso, o desordenado. También puede darte una expresión lúcida de la sexualidad o, por el contrario, una represión de los instintos. La salud y el sentido de la discreción serán aspectos sobre los que deberás desarrollar tus propias ideas.

Para que tu Luna Negra funcione bien: reflexiona por qué tienes miedo al fracaso o por qué no quieres integrarte más en tu ámbito profesional. ¿Quieres ser perfeccionista en el trabajo?

LIBRA
Tu principal prueba será la relación de pareja, la ética y cómo uses tu grado de magnetismo o atracción. Si tu Luna Negra funciona bien, todo andará a las mil maravillas en estas cuestiones. Sin embargo, también puedes ser demasiado intransigente o perfeccionista, especialmente con tu pareja y las relaciones sociales. Por el contrario, podrías creer que la soledad o tu pareja exigen mucho de ti.

Para que tu Luna Negra funcione bien: piensa qué esperas realmente de los demás y hasta qué punto quieres implicarte en tus relaciones. Aprende a vivir la relación de pareja con serenidad y paz. Busca la belleza.

ESCORPIO
Deberás superar pruebas concernientes a la pasión, la sexualidad y la capacidad de penetrar en el misterio. Puedes ejercer un gran poder transformador sobre los demás, en sentido positivo o negativo, según el resto de tu carta astral. Necesitas experiencias fuertes.

Para que tu Luna Negra funcione bien: te conviene saber qué es lo que te atrae del misterio, de las cosas y de las personas. Evita actuar de forma extremista. Piensa que, además de todo lo oscuro que hay en el inundo, también existen cosas bellas y armoniosas.

SAGITARIO
Tu prueba puede estar en el extranjero. Deberás saber compaginar tu lado más salvaje o aventurero con tu parte más acomodaticia y burguesa. Si tu Luna Negra funciona bien sentirás atracción por el desarrollo del intelecto y la espiritualidad. En caso contrario, podrías caer en la superstición o la afición al juego.

Para que tu Luna Negra funcione bien: piensa qué aventuras necesitas vivir para experimentar tu plenitud o para ir más allá de unos horizontes domésticos. Evita caer en el inconformismo social.

CAPRICORNIO
Tu prueba pasa por el sentido de la responsabilidad y la previsión. Puedes experimentar retrasos para encontrar o poder desarrollar tu vocación. Si tu Luna Negra funciona bien, tendrás sentido de la disciplina y del deber, por lo que llegarás a lugares de prestigio. Sin embargo, también puedes ser demasiado frío o exigente con los demás.

Para que tu Luna Negra funcione bien: reflexiona sobre tus sentimientos y tu capacidad de amar y comprender a los demás. No te encierres en ti mismo. Aprende a hacer concesiones. Piensa cuál es tu papel en la sociedad.

ACUARIO
Tu prueba concierne a la libertad personal y al sentimiento de individualidad o diferenciación respecto a los demás. Si tu Luna Negra funciona bien, serás una persona independiente, pero amistosa. En caso contrario, podrías pedir una libertad a toda costa o ser un rebelde sin causa. 0 podrías tener miedo a experimentar la libertad, aunque la ansíes.

Para que tu Luna Negra funcione bien: te conviene reflexionar sobre 9 qué es para ti la libertad y, al mismo tiempo, sobre el respeto por los demás. Refuerza tu propia personalidad y actúa tal como eres.

PISCIS
Pruebas que tienen relación con el misticismo o la necesidad de trascender los límites materiales. Espiritualidad o imaginación creativa que pueden dar bueno rendimientos económicos. Necesidad de bucear en el fondo del conocimiento. Sin embargo, también hay riesgo de caer en situaciones caóticas o de autocompasión. Podrías tener secretos personales o ser depositario de confidencias.

Para que tu Luna Negra funciones bien: reflexiona sobre cómo desarrollar tu espiritualidad. Aprende a combinar todo tu saber intuitivo y tu capacidad para atar unos cabos con otros.

EL CAMINANTE


El Caminante de los senderos hacia la luz y la sabiduría se funde con la gente de su tiempo, se camuflajea como los demás, su estrategia de lucha interna o trabajo sobre sí mismo es no alimentar o inflar su ego, así evita todo aquello que lo haga sentirse o verse como alguien "especial", diferente, único o que llame la atención de los demás; no es por ni por su forma de vestir, hablar, corte de cabello o por las cosas que se pone como se le reconoce; sino por su actitud y animo ante las circunstancias de la vida, por lo que piensa y más aun por lo que hace (por sus frutos les conoceréis); es coherente con lo que dice, tiene unidad interna, piensa, siente y actúa en consecuencia y congruencia, si enseña es con el ejemplo, si habla de algo es porque ya lo ha experimentado, transmite lo que ha aprendido con sencillez y amor, sin preferencias ni dobles intenciones.

No intenta convencer a nadie de nada, demostrar lo que sabe, ganar seguidores o polémicas, siempre se mantiene centrado, sereno, sin apegos o fijaciones, fluye, vive lo que le toca en armonía con las cambiantes circunstancias; no lucha pero vence, más allá del bien y del mal, se establece en el centro de su ser.

Comprende que todo es relativo y evolutivo, por eso no se apega a sus ideas y creencias actuales sabe que en cada etapa de su desarrollo vera las cosas de una manera diferente y cada vez con mayor amplitud y claridad, el caminante esta en constante cambio igual que la naturaleza, sabe que al final (verdaderamente no hay final) del camino está la verdad y la unidad. Que solo al alcanzar ese estado se hará consciente y comprenderá que siempre había estado en ella, sin saberlo; dormido a esa realidad. Sabe que el camino es personal, que nadie da pasos por él y que desde la cima de su montaña interior ve que a esa meta se podía llegar por múltiples caminos de ascenso todos igualmente válidos, aunque puedan tener diferente ruta, dirección o velocidad. Cada caminante asciende a la meta por el camino que le corresponde transitar.

Asimila que las cosas son perfectas tal cual son, que hay una justicia y sabiduría en todo cuanto ocurre, independientemente de que lo perciba o no y reconoce que al mundo lo ve como una proyección de su estado interior, que el territorio que debe cambiar es su propio interno, pues como dijo Lao Tse: "El que vence a los demás es fuerte, el que se vence a sí mismo es poderoso", y Jesús dijo: "Antes de ver la paja en el ojo ajeno, quita la viga que tienes en el propio".

Dividir el mundo y sus eventos en buenos y malos, es vivir en la ilusión, vivir en la dualidad; no hay tal bien y mal, todo depende de la perspectiva; las cosas son buenas o malas solo desde nuestro enfoque y ello debido a la programación que recibimos a través de la educación, cultura, religión, época, lugar, circunstancia, etc., vemos al mundo como nos enseñaron a percibirlo.

Bien y mal son subjetivos, ilusorios, lo que es bueno aquí es malo allá, lo que es bueno ahora fue malo antes o lo será después, su relatividad depende de tiempo y lugar. Sin embargo, podríamos llamar “mal” a todo aquello que nos impida evolucionar, tal como: defectos, vicios, represiones, rutinas, apegos, bajos instintos, complejos, bloqueos, ego, etc., esos son nuestros espejismos, nuestro mal personal; mientras que todo aquello que nos ayuda a despertar, a liberarnos de todo lo mencionado antes, podríamos llamarlo “bien”, como por ejemplo: saber dar y recibir, observarse a sí mismo, perdonar, aceptar las circunstancias de la vida como se presenten, o enfrentarlas si así se decide pero con estrategia y consciencia de cuando y cómo hacerlo, aprovechando el mejor momento; también el ser sencillos, naturales, espontáneos, flexibles, seguir siempre adelante y discernir la sabiduría no importa de la fuente que venga, aprender de todo y de todos, buscar de y con el corazón, llevar en la vida alguna disciplina de desarrollo interior, etc.

El Caminante sabe que nació y vive en el lugar preciso, en el tiempo exacto donde se conjugan los factores más propicios a su evolución, por ello busca sin que parezca buscar, espera sin impaciencia, sabe que lo que en verdad necesita está muy cerca, aquí y ahora; y no en el pasado, el futuro o el más allá, etc., los viajes que emprende en la búsqueda de la verdad son hacia su interior, y si hace un peregrinaje de búsqueda en el mundo exterior, simultáneamente lo hace en su interno.

Aquí y ahora es su centro de atención, el caminante se siente universal, planetario, cósmico, por ello en libertad puede participar en cualquier grupo o grupos pero sin apegos ni dependencias; no se siente ni salvador, ni salvado; sino solo parte de un gran proceso, una pieza más del plan cósmico.

NUESTROS ESTADOS INTERNOS


¿Recuerdas alguna ocasión en que te levantaste «de buen humor»?, Tal vez te diste cuenta, que sin saber como, se te facilitaba resolver algunos problemas que parecían enormes. Quizá en tus trabajos veías que los obstáculos que normalmente eran un dolor de cabeza, se convertían en un juego de niños. Al terminar el día, tal vez implorabas al cielo que mañana fuese un día igual, temiendo que ese estado no apareciera otra vez. ¿Cómo identificamos lo que llamamos «buen humor»? . Pues, es simplemente un estado interno, como también lo es la rabia, la alegría, el éxtasis, la tristeza, el amor, etc.

Ahora, ubícate en tu infancia o adolescencia, ¿recuerdas algún examen en el que, pese a saber todas las respuestas, entraste en un estado de bloqueo que te impedía acceder a ellas? Es posible que sí, y lo más curioso de todo es que, una vez pasado el examen, -como por arte de magia- comenzaban a aparecer en tu mente una a una todas las respuestas olvidadas. ¿Qué impedía acceder a esas respuestas que sabías que estaban guardadas ahí?. La respuesta de nuevo es: el estado interno, pues mientras estabas en el examen, es probable que te encontraras en un estado de miedo, tensión, preocupación o ansiedad; mientras que una vez fuera del examen, accedías a un estado más relajado, de confianza o de dominio de la situación.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos ¿Cómo creamos nuestros estados internos?: Lo hacemos combinando diferentes factores:

1.Las representaciones internas. Lo que vemos mentalmente y la manera en que lo vemos; lo que nos decimos y oímos y la manera en que lo escuchamos. Dicho de otra forma, lo que creemos en ese instante lo convertimos en nuestra realidad.

2.La fisiología. La postura, la respiración, el movimiento corporal, los gestos, la tensión / relajación muscular. Es el estado externo que manifiesta nuestro cuerpo de acuerdo a lo que estamos sintiendo en ese momento.

3.La conducta. Verbal: lo que se dice; o Física: las acciones. La forma que reaccionamos ante estos estímulos originados en nuestro pensamiento.


Si nuestro estado interno en ese instante nos pone a manejar nuestros mejores recursos, eso influirá positivamente en nuestra manera de actuar, pero si por el contrario, nuestro estado interno se acerca a la «pobreza de recursos», es muy probable que obtengamos una experiencia muy diferente a la deseada.


Todavía hoy, se extiende la idea de que el ser humano no puede controlar sus propias emociones. Un catedrático universitario responsable de elaborar importantes proyectos educativos para la comunidad, decía: “Tengamos cuidado con el compromiso que adquirimos en estos proyectos, he visto hombres y mujeres que se comprometen sinceramente a cumplir una función, y pasado un tiempo se echan para atrás. He notado que la sinceridad está a expensas del estado de ánimo. Un día te dicen «sinceramente quiero y puedo hacerlo», y otro día «sinceramente ya no quiero y no puedo hacerlo»”.


Las aportaciones que ha hecho la Programación Neurolingüística
en la conducción de estados emocionales, nos ha llevado a conocer cómo aumentar el control voluntario de nuestros estados internos, y ser responsables de los mismos, de esta forma comenzamos a asumir aquello que realmente queremos hacer, incrementando en nosotros la fuerza de voluntad. Así mismo reducimos el estado de frustración que nos embarga, al no poder cumplir con aquello que nos propusimos y que se refleja como una falta de compromiso con nosotros mismos y con los demás.

Asumir el poder de dirigir nuestros estados internos, nos permite amplificar las posibilidades de conseguir nuestros objetivos. Pero, ¿Cómo puedo controlar mi estado interno para que me ayude a conseguir lo que quiero?: Existen muchas maneras de conseguirlo, sin embargo, veremos en por ahora un solo ejemplo que nos ayudará en este proceso. Lo llamaremos:

«Haz como si...»

Cuando quieras hacer algo que desees en algún momento, y parece que “no puedes”, intenta lo siguiente:

1.Sitúate en la postura corporal que adoptarías si tuvieras el dominio de la situación.

2. Respira ahora como lo harías si estuvieras tranquilo.

3. Pon la expresión de tu cara como si ya estuvieras haciendo lo que deseas.

4. Habla en un volumen y tono de voz coherente con el estado alcanzado. (ya sea hablando interna o externamente)

lunes, 13 de octubre de 2008

ASTROLOGIA MEDICA


Muchas de las dolencias que padece la humanidad pueden ser detectadas a través de la carta astral, ya que cada signo y cada planeta, en una posición específica, determina qué tipos de enfermedades tiendea sufrir una persona en el transcurso de su vida, e inclusive se puede saber si son trastornos leves o crónicos.

En pocas palabras, lo primero que se debe investigar en una carta natal son aquellos aspectos considerados como poco favorables entre los planetas, por ejemplo, un aspecto importante que nos habla de enfermedades relevantes en la vida de una persona son las cuadraturas, las cuáles se forman cuando existe un ángulo de 90º entre un planeta y otro.

Supongamos un caso: si en la carta natal de un individuo aparece una cuadratura o ángulo de 90º entre Saturno y Marte, eso indica que él debe ejercitar la paciencia y la concentración en su vida. Cualquier dolencia que aparezca estará agudizada por la impaciencia y el deseo de que toda situación termine pronto. Las personas que poseen este aspecto dentro de su carta astral tienden a sufrir de los nervios y a tener siempre una sensación de "apúrate" en sus vidas, por lo tanto, su aprendizaje consiste en tomarlo todo con mucha más calma, sin tanta impulsividad.

De esto se deriva, según la Astrología Médica, que los padecimientos y síntomas de enfermedades están relacionados directamente con la influencia de algunos planetas.

Los Planetas y las enfermedades...

EL SOL: Está asociado con los problemas cardíacos, la columna vertebral, la vitalidad en general.
LA LUNA: Se asocia con el estómago, el sistema nervioso central, la tiroides.
VENUS: Tiene que ver con la garganta, los riñones, el sentido del tacto.
MARTE: Se identifica con los músculos, también con el corazón (al igual que el Sol) y con el sentido del gusto.
JÚPITER: Con el hígado, los muslos, la glándula pituitaria (que estimula, por cierto, el crecimiento).
SATURNO: Se asocia con la piel, los cabellos, los huesos, el sistema inmunológico, el sentido del oído.
URANO: Con la glándula paratiroides, y también con la vitalidad.
NEPTUNO: Con la glándula Hipófisis y la Pineal.
PLUTÓN: Con el páncreas, el metabolismo en general y todo lo que tiene que ver con la eliminación en el cuerpo humano.

Esto, por supuesto, depende del signo en que esté cada planeta al momento de nacimiento de la persona.

Observemos ahora la relación entre los signos y las enfermedades:

Los signos y las enfermedades...

ARIES: Tiene que ver con los hemisferios cerebrales, con los huesos de la cabeza (excepto la nariz y el occipital), la mandíbula, las encías, los ojos, la boca, la cara, los músculos faciales, etc.
TAURO: Se asocia con el cuello, con la garganta, faringe, laringe, amígdalas, lengua, paladar, oídos, hueso occipital, hipotálamo, cerebelo, tiroides, arteria carótida, vértebras cervicales, etc.
GEMINIS: Se identifica con las manos, los brazos, los hombros, pulmones, costillas superiores, glándula del timo, tráquea, bronquios, etc.
CANCER: Estómago, región epigástrica, esófago, cavidad toráxica, pecho, senos, axilas, páncreas, útero, etc.
LEO: Corazón, circulación, columna vertebral, etc.
VIRGO: Cavidad abdominal, intestinos, duodeno, etc.
LIBRA: Riñones, glándulas suprarrenales, región lumbar, circulación periférica (excepto las piernas), etc.
ESCORPION: Organos genitales de ambos sexos, área del colon, huesos nasales, etc.
SAGITARIO: Caderas, cintura, muslos, fémur, coxis, hueso sacro, nervios ciáticos, etc.
CAPRICORNIO: Epidermis, cabello, rodillas, aparato digestivo, etc.
ACUARIO: Tobillos, circulación de las piernas, dientes, etc.
PISCIS: Huesos, músculos y dedos de los pies, etc.

Por supuesto, cada caso en particular requiere un análisis totalmente individualizado basándose en la CARTA ASTRAL, ese documento importante que nos permite descifrar mucho mas de lo que uno puede imaginarse. No olvidemos que las enfermedades pueden ser minimizadas o hasta evitadas si hacemos conscientes nuestras tendencias a tiempo y tomamos las medidas respectivas para prevenirlas.

¿CÓMO ENFRENTAR LAS CRISIS?


Hablar de crisis no es fácil, y proporcionar una idea sobre cómo enfrentarlas tampoco lo es. Observemos algunos puntos de interés que no son una solución mágica, pero podrán servirnos en nuestra vida.

Uno de los primeros puntos es aclarar la idea de que las crisis son algo así como una maldición que a veces, nadie sabe por qué, "caen" sobre nosotros. Pareciera que llegaran silenciosamente y en el momento menos esperado. Cuando todo parece marchar sobre ruedas aparecen, listas para quedarse. Quizás el problema radica en que la palabra crisis está desvirtuada y ha llegado a perder la otra cara de su significado: la oportunidad.

Claro que es totalmente normal que las crisis sean vividas como algo doloroso, como algo que es mejor evitar, algo totalmente negativo. Y esto es así por que, en realidad, las crisis tienen un poco de todo esto. Cada vez que nos encontramos inmersos en una crisis personal, familiar o social; abundan en nosotros sentimientos de incertidumbre, desazón, negativismo, falta de fuerzas... No podemos ver las cosas con claridad, las soluciones parecen cada vez más lejanas. Estamos desorientados, deprimidos, agotados; y no logramos ver la salida.

Es verdad que las crisis tienen un aspecto negativo. Pero además de ello tienen un aspecto positivo; y éste es el que, afortunadamente, nos beneficia.

Según la teoría, las crisis tienen un período de corta duración. Esta corta duración nos lleva a aprender (por decirlo de alguna manera) que luego de un tiempo todo pasa. Y en realidad esto es así, si "soportamos" este período pronto "las aguas se calman". El problema radica en que por más que las aguas se calmen, si la crisis no es resuelta "la tormenta sigue allí", por ello siempre lo más beneficioso será enfrentarlas, a pesar del dolor que nos cause, y aunque la tentación sea dejarlas pasar. Entonces la gran pregunta es: ¿Qué hacemos para enfrentarlas?. ¿Qué hacemos para aprovecharlas?, por que si las crisis son también una oportunidad podemos sacar provecho de ellas.

Lo primero que podemos hacer es tranquilizarnos. Por lo general al entrar en una crisis, nos desesperamos y pensamos que no hay salida. Toda crisis provoca una desestructuración de lo anterior, las cosas que veníamos haciendo ya no funcionan y esto provoca desconcierto. Estamos en un torbellino en donde nada es claro, las ideas se mezclan en nuestra cabeza y ya no sabemos qué es mejor o peor.

En momentos así, debemos buscar nuestra paz interna y darnos tiempo, ya que por más que nos esforcemos en pensar cómo salir de esta situación lo más probable es que no lleguemos a ningún lado. Las crisis son un proceso que lleva su tiempo, no podemos adelantar ese tiempo, por ello conservar la calma es lo mejor.

Una vez que podamos tomarnos las cosas con más tranquilidad podremos realizar el paso siguiente. Éste consiste en dividir los tiempos. Es decir, diferenciar los momentos que son para trabajar, para ir a clases, para manejar, etc. de otros que serán para investigar posibles soluciones. La idea básica de esto es que nuestros pensamientos no nos interrumpan en nuestras otras actividades. En estos casos es muy provechoso destinar alguna hora del día para pensar. Así, elegiremos una hora y "sólo" en ese momento pensaremos. Podemos escribir en una hoja nuestros pensamientos, para que de esa manera "queden allí" hasta el día siguiente. Cada día tendremos anotaciones diferentes y al cabo de algunos días o semanas nuestros pensamientos se irán clarificando, podremos ver las cosas desde otro lugar. Y lo más importante: podremos comenzar a pensar en algunas soluciones.

El tercer paso es quizás el más difícil, éste implica comenzar la acción.

Cuando podamos tener más claridad sobre lo que nos pasa podremos, recién ahí, tomar decisiones y llevarlas a la acción. Muchas veces, nos quedamos anclados en el segundo paso: sabemos qué nos pasa y qué tenemos que hacer; pero sin embargo no hacemos nada. Llevar a cabo las acciones adecuadas es la puerta de entrada a la resolución de la crisis. Sin la acción los conflictos volverán.

Las crisis familiares.

En estos casos se necesita la acción conjunta de todos los miembros de la familia. Lo más provechoso en estos casos es dialogar sobre lo que le sucede a cada uno. Cada uno debe expresar sus sentimientos, sus pensamientos; dialogar sobre lo que necesita y lo que desea. Así, los demás podrán entender la situación poniéndose en el lugar de los otros. Para resolver este tipo de crisis es importante que cada miembro de la familia "ponga" lo mejor de sí. Habrá que ceder en algunas cuestiones, hacer acuerdos nuevos, modificar algunas reglas, etc.

Muchas crisis familiares surgen por que las viejas formas de relacionarnos ya no funcionan, por ello hay que crear nuevos pactos, nuevos acuerdos; en donde todos se comprometan a dar lo mejor de sí y a llevar a cabo lo que les corresponda.

Las crisis sociales.

Éstas son quizás las más complicadas por que requieren de un esfuerzo conjunto de muchas personas, pero para ellas también tenemos algunas armas. Lo primero que debemos hacer es no caer en la desesperación. Puede resultar difícil dado que ante una crisis social casi todas las personas responden negativamente. Pero lo importante es saber que "siempre" podemos hacer algo. No dar la batalla por perdida es la gran posibilidad que tenemos a nuestro alcance. En estos casos se requiere ser creativos para encontrar nuevas respuestas a los problemas. No es fácil, pero también es cierto que no es imposible. Mantenernos activos es una buena manera de hacerle frente a este tipo de crisis.

Algo más para tener en cuenta es no dejar de realizar proyectos para el mañana. En estos casos también es importante dividir los tiempos, si dejamos que la crisis invada todos nuestros espacios, no podremos disfrutar de lo que tenemos: nuestra pareja, nuestros padres, nuestros hijos... Reservemos algunos lugares para la diversión, para la risa, para el disfrute; aunque más no sea charlar con amigos, cenar con nuestra familia sin hablar de los problemas, salir a dar un paseo, ver una película, etc.

Aprovechando las crisis.

Como resaltamos antes, cada crisis sobreviene porque lo anterior ya no funciona, sea en el ámbito personal, familiar o social. Las crisis aparecen porque debemos aprender cosas nuevas, incorporar nuevos aprendizajes. Cuando una crisis es resuelta de una manera adecuada nos deja una herramienta para enfrentar nuevas situaciones. Cada crisis también es una oportunidad. Vivimos pasando por crisis. Las crisis son necesarias para crecer, para evolucionar, para desarrollarnos. Cada crisis deja un aprendizaje nuevo que no puede aprenderse de otra manera. Cada crisis es un escalón que subimos hacia un mayor bienestar. Por eso, cuando estemos pasando por una (o aún cuando ya la hayamos pasado) observemos detenidamente "qué es" (o "qué fue") lo positivo de ella. Si pensamos en las crisis como una oportunidad, habremos obtenido la mejor herramienta para enfrentarlas.