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jueves, 3 de diciembre de 2009

EL ESTRÉS TE HACE SENTIR IMPORTANTE


En la vida de la sociedad actual, hay muchos factores estresantes: la presiones del trabajo, las situaciones familiares, de pareja, las pérdidas que sufrimos, hasta las vacaciones que deberían ser para el relax y descanso, las convertimos en tensiones. Y es que no se podría concebir la sociedad como tal sin el estrés.

Sería conveniente, sin embargo, definir esta palabra tan de moda. La palabra Estrés se deriva del griego stringere, que significa provocar tensión. Esta palabra se utilizó por primera vez en el siglo XIV y a partir de entonces se empleó en diferentes textos en inglés como stress, stresse, strest y straisse.

En forma simplista, el estrés es a veces definido como una condición meramente muscular: "es una rigidez o endurecimiento de los músculos y del tejido conjuntivo que excede del tono necesario para su funcionamiento normal". Sin embargo es mucho más que eso. El estrés es una respuesta importante. El Dr. en medicina Hans Selye, pionero en las investigaciones sobre el estrés, lo define como "una respuesta corporal no específica ante cualquier demanda que se le haga al organismo (cuando la demanda externa excede los recursos disponibles). Esta respuesta es parte normal de la preparación del organismo para el enfrentamiento o para la huida. Así, por ejemplo, las pupilas se agrandan para mejorar la visión y el oído se agudiza, los músculos se tensan para responder al desafío, las frecuencias cardiaca y respiratoria aumentan de manera que la sangre es bombeada en forma más abundante y rápida para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer la demanda de las respuestas al peligro. Para ello la sangre es dirigida a áreas prioritarias, como lo son corazón, pulmones, riñones, hígado, músculos grandes y el cerebro. Funciones no prioritarias en ese momento, como la digestión y circulación periférica son disminuidas en forma dramática.

En línea con la anterior definición, la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) postula que el estrés es "el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción". Para Richard Lazarus (1966) sería "el resultado de la relación entre el individuo y el entorno, evaluado por aquél como amenazante, que desborda sus recursos y pone en peligro su bienestar".

Sin embargo ese peligro en el bienestar sucede cuando el estrés está en nuestra vida de manera sistemática y perdurable, si no fuese así, el simplemente nos aporta el estímulo para reaccionar ante una situación.

Ahora bien,

existen personas que utilizan este tan nombrado “mal” social para sentirse importantes…Si así como ve!,.. El estrés, no sólo está de moda, sino que puede ser utilizado para sentirse más importante que los demás. Y ¿cómo usted puede lograr esto?...¿Qué hacer para que el estrés lo haga sentir importante?.

Veamos un ejemplo:

Usted tiene una empresa y la quiere proyectar a como dé lugar, entonces no le diga que no a nada, láncese a todo lo que le propongan y por supuesto, empezará por sentirse maravillosamente estresado. Utilice esta sensación para constantemente decirle a los demás cuanto estrés tiene, haciendo notar evidentemente que usted es mas importante que ellos, que su tiempo es oro, que el de los demás no importa. No escuche a nadie, solo a si mismo, eso hará que sólo se haga lo que usted dice y por lo tanto las demás personas comenzarán a verlo con desprecio,… ¡pero tranquilo!..Eso se arregla; usted hablará luego con ellas y las convencerá por un tiempo más de que son valiosas, aun cuando realmente no sienta el más mínimo respeto por ninguna. Recuerde…usted es importante y tiene que mantener esa posición frente a los demás. Este estado de tensión constante lo provee de aparentemente más energía, ya que el estrés, igual que la cafeína, estimula al organismo y es entonces cuando querrá hacer más cosas y por ende exigirá a sus asociados o empleados que hagan tal como usted…¡No hay tiempo para flojos!...El tiempo es oro. En ese momento no existe nadie mejor que usted…

El problema comenzará cuando su organismo, luego de haber desbordado sus recursos constantemente, colapse…y entonces todo lo aparentemente importante para usted, deja de serlo, ya ni usted es importante, es sólo un enfermo mas. De nada sirvió todo lo que hizo, lo único que consiguió fue destruirse y arrastrar a varios de sus congéneres consigo.

Este es un ejemplo como muchos que podría exponer, donde las actitudes que asumimos nos llevan a tener este aparentemente gran mal, que podríamos haber evitado con tan solo una elección nuestra. Las cosas en la vida no nos llegan por el esfuerzo que hacemos, ni por lo importantes que somos, nos vienen equilibradamente cuando disfrutamos de todo cuanto tenemos en nuestro entorno.

El grado de estrés que hay en tu vida no es consecuencia de lo que ocurre a tu alrededor sino más bien del modo en que tú reaccionas ante los acontecimientos. Obsérvate y comprenderás hasta qué punto tus reacciones reducen o aumentan este estrés.

Reconoce que sólo tú puedes cambiarte a ti mismo, no a otras personas. Muchas veces se gasta mucho tiempo y energías intentando cambiar a la pareja, a los hijos, a los amigos, a los familiares... Queremos que sean diferentes, o que actúen de determinada manera. Cuando estos cambios no ocurren, uno se siente frustrado, tenso y triste. Es importante ser consciente de que nadie tiene el poder de cambiar a otro. Cuando la gente cambia es, generalmente, porque ellos quieren hacerlo.

Para cambiar lo que se pueda cambiar primero debes identificar las causas: ¿qué te produce mayor enojo? y ¿qué situación te hace sentir ansiedad, nervios o miedo?. Intenta prevenir esas situaciones antes de que ocurran.

1.- Comparte tus pensamientos y tus sentimientos. Generalmente, hablar con otras personas ayuda bastante, quizás con un miembro de tu familia, un amigo, un compañero de trabajo o alguien que pueda ayudarte a ver tus problemas desde una óptica diferente. Además, también ayuda ver que a los otros, a veces, les pasan cosas similares.

2.- Intenta resolver tu problema con quien lo tengas, si ello es posible. Puede parecerte obvio, pero muchas veces estás enfadado con alguien y se paga con otros sin darse cuenta.

3.- Aprende a expresar tus rabias y otros sentimientos negativos sin herir a los demás. A veces es inevitable estar enfadado, pero en ese caso trata de decir "estoy molesto", en lugar de "siempre haces que me moleste". Agredir a otros con palabras sólo trae como resultado que esas personas se sientan atacadas, lo cual, en lugar de ayudar, dificulta la resolución del conflicto.

4.-No te obsesiones ni desesperes por lograr muchas cosas en tu vida. Trázate metas pequeñas, una por una, de tal forma que puedas realizarlas mas fácilmente, eso contribuirá a que disfrutes de lo que haces y sientas que todo salga sin tanto trabajo. El esfuerzo desmedido refleja tu temor a no lograr esas metas que tanto anhelas y por supuesto acrecienta tu condición de estrés.

Es probable que estos pequeños consejos contribuyan a reducir en algo tu estrés, sin embargo, es muy importante que recuerdes…el estrés no te hace importante, eres valioso desde que naces,... hasta sin estrés.