MI BIOGRAFIA

miércoles, 29 de abril de 2009

EL PERDON SOLO ES PARA TI


Pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. Realmente siempre nos perdonamos a nosotros mismos a través de los otros.

El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. Sólo después de la real aceptación viene la comprensión de los procesos y por ende la liberación y sanación de los mismos.

La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado a ellas sin darte cuenta. La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. Vives para tu resentimiento, no para ti mismo.

El perdón es una declaración que puedes renovar a diario. La persona más importante a la que hay que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas. Por las idealizaciones que tuviste, por las exigencias que demostraste. Intenta ver más allá de lo que ocurrió y comprenderás el mensaje que el Universo tenía para ti, para que aprendieras, para que te fortalecieras.

"La declaración del Perdón es la clave para liberarte. Desde adentro, de verdad, desde lo más profundo de ti”.
¿Con qué personas estás resentido?
¿A quiénes no puedes perdonar?
¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos?
"Perdona para que puedas ser perdonado"
"Recuerda que con la vara que mides, serás medido..."

La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario dosificado, pero que finalmente nos termina envenenando.
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