MI BIOGRAFIA

jueves, 8 de diciembre de 2011

AGRADECIMIENTO A LA EXISTENCIA POR: Douglas Morales





Gracias a mi profunda tristeza y nostalgia, descubrí por qué estoy aquí,


gracias a mi ignorancia, obtuve comprensión,


gracias a lo que llamé ¨errores¨ de mis padres y mi familia, descifré mi pasado,


gracias a mis depresiones, descubrí mi creatividad,


gracias a mis rabias, conocí mi gran incomprensión,


gracias al dolor y al sufrimiento, me enteré que yo mismo los provocaba,


gracias a mis rechazos, entendí que soy único


gracias al abandono, me encontré conmigo mismo,


gracias a mis inseguridades, me di cuenta que nada tengo que demostrar


gracias a mis errores, alcancé a saber que no todos mis criterios y experiencias dicen la verdad,


gracias a mi ego, percibí que más allá de él soy uno con el Todo,


gracias a mis deseos obsesivos, discerní cómo tener paciencia y adimistrarlos,


gracias a mi mente llena de pensamientos, logré disfrutar y apreciar el divino silencio,


gracias a la envidia, pude ver mi falta de valores,


gracias a la sociedad actual, le encontré sentido a cómo quiero vivir,


gracias a mis debilidades, aprendí otras fortalezas,


gracias a la oscuridad,vislumbré la luz,


gracias a la soledad, pude conocer el amor que vive en mí,


gracias a los que llamé enemigos, capté el significado de la amistad,


gracias a mis temores, logré entender mis limitaciones,


gracias a lo que llamé injusticias, comprendí que hay cosas que aún no estoy preparado para entender.


En fin, todo aquello que nos proporciona la vida, tiene una utilidad, un valor, que nos sirve para evolucionar en el inextinguible sendero del alma.

Queda de parte de cada quién, encontrar y darle el sentido correcto, para ver la enseñanza,detrás de cada aparente situación.

La existencia siempre te concederá oportunidades. Si vives sencillamente las comprenderás y disfrutarás,si vives complicadamente, les buscarás defectos y ya no serán oportunidades sino trabas.

jueves, 21 de julio de 2011

LA ABUNDANCIA Por: Douglas Morales

En este enlace hablo de la ABUNDANCIA.Extracto del programa MEDIA MAÑANA CONTIGO con Ingrid Liendo, por Circuito X 90.5 FM.
http://www.goear.com/listen/e93234e/---

jueves, 7 de julio de 2011

EL REENCUENTRO Por Douglas Morales

Como seres humanos creemos que estamos separados del TODO, es decir, de "DIOS", del Universo, de lo que nos rodea; pero en realidad cada uno de nosotros somos como la célula de un gran organismo, la cual es importante para su buen desempeño. Siguiendo con este ejemplo: es como si esa célula se creyera aislada y comenzara a latir en forma diferente a las demás.

Para que un organismo funcione, todo él y sus componentes, deben pulsar al mismo ritmo y si existen células arrítmicas, el organismo comienza a disfuncionar.

Así mismo, el ser humano es como esa célula que desconoce su lugar y se cree aislada de las otras. Se percibe solo, como si estuviera abandonado y entonces le pide a DIOS o a algo de su devoción, que lo ayude, sin saber que dentro de sí se encuentra todo lo que necesita, para vivir en armonía con el resto de este organismo, que llamamos Universo.

Creemos estar separados, de allí nuestra nostálgica y frenética búsqueda de un "algo" o "alguien" que llene ese vacío interno que parece infinito y que sólo estará pleno cuando en tu tranquilidad, en tu paz, comprendas tu lugar en este planeta y comiences a trabajar al ritmo que dicta tu corazón, que por cierto, (corazón) es la manera de referirnos al núcleo dentro de ti que posee la memoria del por qué y para qué estas aquí.

Para entrar en esa paz que te hace comprender muchas cosas hay que aprender primero a tener FE, y la FE no es pedir por tu bien y el bien de los demás, ni porque te den lo que tú crees necesitar. FE es TENER LA CERTEZA, ACEPTAR, que formas parte de este Universo y que todo lo que piensas, dices y haces, es visto, es sabido y es sentido hasta en los rincones más apartados de este gran organismo. Por ello cuando pides algo siempre lo haces desde tu carencia, desde tu creencia de aislamiento, desde tu desconocimiento de quien eres.

Es algo así como si tu mano izquierda no supiera para qué sirve y comenzara a actuar de forma individual y aislada, no respondiendo a los impulsos de tu cerebro y por ende volviéndose independiente de tu cuerpo y en ese estado de enajenación le pidiera a tu cuerpo que le concediese algo.

Desde hace mucho tiempo, hemos construido una sociedad que nos sirvió para este proceso de individualización en el cual creceríamos creyéndonos independientes del TODO para aprender. Esto corresponde a una parte de nuestra evolución (esa historia se las contaré luego...). Hago énfasis en ello, puesto que en nuestra actual fase evolutiva de reencontrarnos con el TODO (Universo, Dios, Organismo o como prefieran llamarle), esta misma sociedad ya no nos sirve, pues la edificamos para fortalecer nuestro EGO, que era importante para ese proceso de individualización, pero que en esta fase ya es obsoleto. Estamos en una etapa de reencuentro, con nosotros mismos y con los demás; de visualizarnos como equipo, como piezas de un gran engranaje, dejando a un lado nuestros logros personales para fusionarlos en una meta en común que con nuestro ego actual es imposible de lograr: LA NUEVA HUMANIDAD.

Con respecto al EGO: este nos sirve solo para diferenciar lo que proyectamos externamente a otras personas, pero internamente, a un nivel más profundo, deberá diluirse para facilitar el trabajo en conjunto exento de necesidades protagónicas. Hay que conocer que el reencuentro con el TODO comienza en tu núcleo interno cuando comprendes que formas parte activa del Universo y poco a poco las personas que han de integrarse lo harán de forma natural, sin buscarlas y sin las desarmonías causadas por la intervención de los criterios propios originados por la falta de visión que caracteriza nuestro ego. Aferrarse al ego, es negar la muerte de tus criterios y experiencias, para no permitir el paso de tu nueva consciencia, más amplia y Universal.

Prosiguiendo con esta tan nombrada nueva humanidad descrita en muchos libros, profecías y leyendas, es un hecho, ya se está formando y sin ánimo de caer en tendencias catastrofistas, ya los cambios se están dando. La sociedad tal como la conocemos, cada vez más aceleradamente se está diluyendo (así como nuestro ego) y se puede comprobar esto, en la falta de valores existentes. Este aparente período de confusión global es el anuncio de un nuevo amanecer del cual somos los pioneros. Cada quien tiene un cometido dentro de esta fase y la información la lleva en su núcleo interno (corazón) y la obtendrá cuando abandone sus aspiraciones personales y desarrolle la FE (ver párrafos anteriores donde hablo de FE). Abandonar las aspiraciones personales no es dejarlo todo, sino aprender a trabajar en conjunto olvidándose de buscar altos protagonismos para integrar labores.

Pioneros quiere decir formadores, los que tienen la visión de lo que viene. Muchos de los que estamos viviendo ahora estamos, aún sin saberlo conscientemente, preparados para ello, sin embargo, el libre albedrío que actualmente nos rige, hace que esto se cumpla bajo un proceso de auto-selección, es decir, al igual que una célula que no funciona es reemplazada por otra con semejantes características, los que sienten el llamado interno, pueden decidir no hacer nada y sin embargo, la evolución sigue su curso.

La religión, que proviene del término en latín religare (quiere decir reunir, unir de nuevo), debió unificar una sola creencia, de hecho casi todas las religiones manejan términos similares, sin embargo, de nuevo los puntos de vista diferentes y las interpretaciones individuales (EGO), separaron lo similar y transformaron lo que debía ser un solo credo en diversos dogmas.

Por ello muchas religiones pasaran y están pasando por francos deterioros, debido a que todo aquello que actualmente no implique evolución (pasar a otros niveles de comprensión), desaparecerá, así como la sociedad existente con sus esquemas desvirtuados y muchas de nuestras creencias decaerán para darle paso a una nueva consciencia global.

En qué tiempo se desarrollará esto?: Ya lo estamos viviendo, pero es seguro que con estos ropajes actuales no veremos los resultados de esa nueva humanidad.

Entonces cuál es el trabajo?: Aquietarte, para comprender quien eres, para sentir quien eres. Dentro de ti están las respuestas que buscas. Para ello hay que aprender a disfrutar de estar solo, así como disfrutas de estar con otros. La soledad es un trampolín hacia tu comprensión. Aprender a vivir en la sociedad actual sin comprometerte mucho con ella. Vivir la vida es también aprender que en los detalles más insignificantes puede haber grandes revelaciones. Para ver esto se requiere estar alerta, pero no un alerta nervioso, sino el estado de alerta que surge de la tranquilidad de saberte parte de un todo. Ese es el trabajo inicial, todo lo demás lo irás descubriendo. Si necesitaras ayuda aprende a sentir quien puede ofrecértela. Usa tu sentir para abrir la puerta de tu discernimiento. El discernimiento es una facultad del alma, no de la mente. No todo el que te ofrece ayuda puede orientarte, te orienta el que resuena contigo, el que sientes que te entiende y te da las respuestas que hacen click interno contigo. Por más bueno que sea el orientador, si no resuena contigo no podrá ayudarte. Cada quien ha de hacer ese trabajo individual, no se lo impongas a otros. Quien no quiere comprender algo no lo hará hasta que su interno esté preparado (sea, tu hijo, esposo(a),familia, etc.), así como tu comprendes algo en el momento justo. Por lo tanto deja vivir y vive. Alégrate de estar en estos tiempos, son únicos, vívelos con intensidad y observa, oye y siente, a través de ello se llega a las cualidades de tu alma.

miércoles, 18 de mayo de 2011

EL PEOR ERROR PUEDE SER NO QUERER EQUIVOCARSE Por: Douglas Morales


Es cierto, todos queremos hacer las cosas correctamente y nunca equivocarnos. ¿Quién podría disfrutar del fracaso y la frustración de no haber logrado lo que se propuso? Principalmente cuando nuestras sociedades se vuelven cada vez más exigentes.

Por lo visto, con este gran cambio social parece haber, no sólo un aumento de frivolidad sino también de crueldad y falta de compasión. Esto explicaría porqué para muchas personas, el fracasar es tan doloroso. Lo triste del caso es saber que en muchos casos este dolor no se debe tanto al hecho de haber fracasado sino a la vergüenza que esto representa ante otros; a la crítica y humillación a la cual somos sometidos cada vez que nos equivocamos.

Por tal motivo, y con el fin de evitar este dolor, muchos optan por manejarse dentro de lo conocido; prefiriendo no tomar ninguna acción con tal de no equivocarse. Y si bien es cierto que esta filosofía puede mantenerlos lejos del fracaso, la misma es una arma de doble filo que los paraliza e impide realizar cambios fundamentales.

Hay que comprender que cambiar es necesario. Cambiar significa no sólo comenzar a hacer cosas nuevas, sino también aumentar nuestros conocimientos y, más importante aun, modificar nuestra realidad actual.

Sin cambio solo hay rutina, monotonía y estancamiento. Sin cambio no hay progreso. Sin cambio no hay evolución. Sin cambio no hay futuro.

Evolucionar involucra cambiar; involucra fijarse metas y hacer cosas nuevas. Pero antes de hacerlas, debemos entender que justamente por no haberlas hecho antes, es muy probable que nos equivoquemos.

De la misma forma en la cual todo el que nace está expuesto a morir, todo el que intenta algo nuevo está expuesto a equivocarse. ¿Pero acaso nuestra mortalidad empaña la grandiosidad de nuestra existencia?-¡Obvio que no!. De la misma forma el fracasar nunca podrá frenar la inercia de cambio, que no es más que la energía que alimenta la evolución misma.

Si cambiar es necesario, lo único que habrá comprender es por quién cambiamos. ¿Acaso lo hacemos para complacer a otros? ¿Acaso lo hacemos para lograr la aprobación de terceros? ¿Acaso lo hacemos para ser más que nuestros conocidos? No, esto seria cambiar por la razón equivocada. Cambiamos por nosotros mismos; lo hacemos para crecer internamente; para sentirnos mejor con nuestra consciencia; para lograr nuestras metas e ideales; para vivir el futuro que anhelamos. Debido a ello, no cambiar sería un error.

Pero más grave aun, sería vivir una vida a medias, sólo por no querer equivocarnos.

lunes, 11 de abril de 2011

MOMENTO A MOMENTO. Por: Douglas Morales.

La vida es una sucesión de eventos. Algunos nos producen un intenso placer, otros un intenso dolor. Detente por un instante y piensa en un recuerdo placentero. Busca en tu pasado y encuentra una experiencia en la cual sentiste felicidad y alegría. Una vez que hayas identificado ese recuerdo, cierra tus ojos por un instante y revívelo con el mayor detalle posible. Disfruta nuevamente de aquella placentera experiencia.

Recuerda nuevamente las imágenes que viste aquel día. Escucha los sonidos que oíste en aquella oportunidad. Huele los aromas y las fragancias. Siente una vez más aquellas mismas sensaciones de placer.

A continuación, borra esa imagen y piensa en otro evento de tu pasado, esta vez, uno desagradable. Busca e identifica uno de los tantos recuerdos negativos que, aun cuando son parte de tu pasado, todavía te siguen atormentando. Luego, de la misma forma en que lo hiciste con el recuerdo placentero, revive las imágenes y sonidos de aquella oportunidad.

A continuación, compara ambos recuerdos ¿Cuál de los dos recuerdos es el intenso? Si tu respuesta es 'el negativo', tengo otra pregunta para hacerte: ¿No es increíble que siempre enfatices el aspecto desagradable de tu vida? ¿No es asombroso que todavía sigas sufriendo por algo que ya está en tu pasado?

Recuerda lo siguiente: Lo mejor de tu pasado es que ya terminó. ¡Déjalo atrás!

Aprende a llevar contigo lo bueno de tu pasado y simplemente despójate de todo lo que te limita y condiciona. Dite a ti mismo lo siguiente: "Si tuve que vivir momentos desagradables… una vez fue suficiente".

Entiende que en el fondo, esos recuerdos dolorosos no son más que profundas enseñanzas que te enriquecen y preparan mejor para el futuro. Aprende lo que tengas que aprender de ellos y deja el resto atrás, porque cuando lo hagas, comenzarás a disfrutar plenamente de cada momento.

Vive con entusiasmo sabiendo que PUEDES LOGRAR DISFRUTAR DE CADA INSTANTE..

miércoles, 9 de febrero de 2011

EL EGOCENTRISMO, LOS PROBLEMAS Y LA VIDA. Por: Douglas Morales

Muchas veces, el oír reiteradamente ciertas palabras en nuestras vidas, hace que nos formemos una idea acerca de esta, que a veces puede ser errónea y otras veces, describe sólo una pequeña porción de lo que realmente representa. Este último es el caso de la palabra “egocentrismo”.

Etimológicamente la palabra “ego” en el psicoanálisis de Freud, es la instancia psíquica que se reconoce como “yo”; por lo tanto “egocentrismo”, vendría a ser algo así como: estar centrados en el “yo”, o lo que es igual, en mi mismo. Por ende, la persona “yoísta”, no sólo es aquella que habla siempre de sí misma, o aquella a la cual le agrada ser el centro de atención, o se cree “más” que los demás, es también aquella que es incapaz de ver los espacios más allá de ella.

Tomemos el simple ejemplo de la persona, que conduciendo su automóvil, maneja como si existiese ella sola en el Universo. Se encuentra tan metida en sus procesos y pensamientos, que le resta importancia a “detalles” como el poner la luz de cruce del automóvil antes de doblar en la esquina o “pasar por alto” la luz del semáforo porque está apurada, ya que, por supuesto, su tiempo es más importante que una simple luz y que los espacios de los demás.

O este otro ejemplo, y a esto quiero llegar: el de la persona que tiene tantos problemas en la vida que son “difíciles de resolver”, que no es capaz de tranquilizarse para poder ver que la angustia que eso le genera no va a dejar que los resuelva, ni ahora, ni después. Es increíble como del 100% de los pensamientos que tenemos de que algo malo puede pasarnos a nosotros o a nuestros allegados, sólo ocurren menos de un 20%.

Mientras más le das fuerza a los problemas que tienes y más te quejes de ellos, más egocéntrico te vuelves, porque sólo estas viendo tu propio espacio en el que sufres y terminas cayendo en ser la víctima: de otra persona, de la vida, de tu familia, de Dios, o de quien sea el victimario que escojas. Detrás de los lamentos que generas, están aquellos pensamientos inconscientes que dicen: “pobre de mi”, “mi vida es desgraciada”, “la gente (pareja, amigos, familia) es mala conmigo o no me entienden”.

Todos estos argumentos en el inconsciente y que venimos arrastrando por condicionamientos sociales arraigados, hacen que vivamos una vida centrada sólo en nuestros problemas y no en disfrutar de ella.

Para disfrutar la vida hace falta salir de nuestro egocentrismo, es decir, de nuestros criterios y a veces hasta de nuestra experiencia, para ver las cosas desde otro ángulo…, otra visión. Las soluciones siempre están, el problema real es que si tenemos angustia, no podemos verlas. No siempre nuestros criterios son los válidos, ni nuestras experiencia determinantes. Siempre habrá una nueva manera de ver las cosas y a esto se le denomina aprendizaje.

Estar abiertos al aprendizaje, es estar vivos. Quien piensa que todo lo sabe o aquel que se vuelve en extremo escéptico, esta muerto y de paso, no lo ve. Está tan encerrado en su propio mundo egocéntrico, que si le das soluciones, pareciera no querer verlas…, las refutará, ya que prefiere vivir en su receptáculo particular de sufrimiento, donde sus expectativas de las cosas de la vida son tan altas, que nada le satisface, es decir no es capaz de ceder, no es capaz de ser flexible, y su rigidez consiste en que no acepta las situaciones sino como él las percibe, desde el mundo centrado en su "yo".

Disfrutar la vida no es vivir una vida alegre e irresponsable, como se cree, sino tener FE en que llegado el momento vas a saber solucionar o actuar para que ese o esos problemas se solucionen y esa Fe también te da la particularidad de aceptar para poder luego comprender por qué te ocurren ciertas situaciones. Esto último te hará cada vez más libre y por consiguiente feliz. Quien no ha aprendido a disfrutar, jamás podrá experimentar la felicidad.

En resumen, vivir sumido en los problemas, es vivir egocéntricamente, o como dijo alguna vez John Lenon: “La vida es aquello que nos va sucediendo, mientras nos empeñamos en hacer otros planes”.